La selección de variedades de alfalfa más “complicada e interesante” Existe un amplio rango de oferta de variedades de alfalfa en EE.UU. que hacen que la elección sea cada vez más complicada e interesante. Un excelente trabajo del experto Dan Putnam ayuda a “entender mejor” la toma de decisiones.

El experto norteamericano será conferencista de las Jornadas Nacionales de Alfalfa 2017

El Dr. Dan Putnan, quien disertará en las Jornadas Nacionales de Alfalfa en Pozo del Molle (Córdoba) el 15 y 16 de noviembre, publicó un excelente trabajo referido a la selección de variedades de alfalfa. El trabajo señala lo siguiente…

Para elegir las mejores variedades, el productor debe considerar el grado apropiado de reposo invernal (GRI), la caracterización de resistencias a plagas y enfermedades, el potencial de rendimiento y la calidad forrajera. Existe un amplio rango de oferta de variedades de alfalfa que hacen que la elección sea cada vez más interesante.

Recientemente, hemos visto que los proveedores de genética (variedades de alfalfa) en Estados Unidos se han reducido a básicamente tres: Alforex, S&W, and Forage Genetics International, lo que ha disminuido la competencia entre las empresas. Aun así, los productores tienen un amplio espectro de elección, con cerca de 173 variedades comercializadas, según la Alianza Norteamericana de Forrajes (NAFA = North American Forage Alliance).

A los criterios de elección que se enumeraron más arriba, deberíamos agregar lo caracteres que provienen de la biotecnología; pero eso se analizará en un próximo artículo.
ELECCIÓN DE VARIEDADES

Adáptese a su ambiente
En el Oeste de Estados Unidos, incluyendo California (CA), existe una variada gama de fechas de corte, condiciones ambientales, variedades apropiadas y necesidades sanitarias.

La Región Intermontañosa de California utiliza variedades de GRI 3 a 5 (y eventualmente 6) y realiza tres a cinco cortes por temporada. En el Valle Central de CA, los GRI van de 4 a 9 y se efectúan 6 a 9 cortes. En las áreas desérticas bajas de Sur de CA y Arizona, se emplean variedades de GRI 8 a 11 y se realizan 8 a 11 cortes, con ciclos de crecimiento que esencialmente cubren todo el año.

Durante mucho tiempo, la Universidad de California-Davis (UC Davis) recomendó que los procesos de selección de variedades priorizaran el rendimiento de forraje; no obstante, otros caracteres deben ser considerados.

Análisis económico
La primera pregunta es si la elección de la variedad es importante. La respuesta es claramente “sí”. En la UC-Davis se calculó una diferencia promedio del 25 al 30% -dependiendo de la localidad- entre las variedades de mayor y de menor rendimiento en los ensayos. Esto se estimó sobre un total de más de 200 localidades-año en la red evaluación que se conduce desde los años 1980s.

Esa diferencia de producción se traduce en miles de dólares por ha a lo largo de la vida del alfalfar que derivan solo de la elección de una variedad de mayor rendimiento de forraje. En CA, la ganancia o pérdida potencial de producción debida a la elección de la variedad probablemente oscile entre los 200 y los 300 millones U$S por año.

El error más frecuente que los productores cometen es considerar el precio antes que el comportamiento de la variedad. Mientras que el precio algo mayor de una variedad mejorada puede ascender a 75 U$D más por acre (n.d.t.: aproximadamente unos U$D 150 por ha), su mayor potencial de producción puede significar una ganancia de miles de dólares a lo largo del año, lo que evidentemente comporta una excelente retorno de la inversión inicial.

Por otro lado, una variedad no “oficializada” (n.d.t.: equivalente a nuestra “bolsa blanca”) o no fiscalizada puede ser más barata pero rendir 20% menos. Este análisis “precio vs. valor” es particularmente importante en el caso de los caracteres provenientes de la biotecnología, que son mucho más caros por el costo de desarrollo que implican.

Rendimiento
El criterio más importante para elegir una variedad es su potencial de rendimiento. La UC Davis tiene uno de los programas de evaluación más completes de Estados Unidos, involucrando un vasto rango de variedades adaptables a las distintas regiones. Los datos de evaluación están gratuitamente disponibles para los productores y vendedores de semilla, a fin que los puedan usar en su toma de decisiones. Para ello, se puede ver la página http://alfalfa.ucdavis.edu/+producing/variety/ . Este programa de evaluación es financiado por la Asociación Californiana de Mejoramiento de Cultivos (California Crop Improvement Association), por el Servicio de Extensión de la Univ. de CA (UC Cooperative Extension), y por empresas semilleras.

En general, la UC recomienda elegir entre el grupo de variedades que se ubican aproximadamente en el tercio superior de los ensayos. Es aconsejable no elegir siempre la primera variedad de la lista, dado que no hay suficiente certeza sobre cómo cada variedad puede comportarse año tras año, o sobre cómo los datos generados por la red  se pueden extrapolar a un establecimiento o situación particular. Es una muy buena idea analizar datos de varios años y de varios sitios web.

Ensayos en franjas
Después de elegir el grupo de variedades candidatas, es recomendable conducir ensayos simples de evaluación en franjas en el propio establecimiento para confirmar cómo se comportan esas variedades. También es interesante probar variedades de distintas empresas. Es aconsejable sembrar las franjas de forma alternativa, a fin de reducir el efecto de las variaciones de suelo.

Reposo Invernal
Se debe elegir al grado o grupo de reposo invernal apropiado para cada área. El reposo invernal es la habilidad de una variedad para crecer y producir en los períodos otoñal e invernal; ese proceso es disparado por los días más cortos y las más bajas temperaturas otoño-invernales.

Las variedades con más reposo (GRI 2-4) crecen muy poco en el otoño y se recomiendan para las regiones del norte de Estados Unidos, donde las estaciones de crecimiento son más cortas. Las de reposo moderado (GRI 5-7) se aconsejan para las zonas intermedias; y las sin reposo (GRI 8-11) se adaptan a las regiones desérticas más cálidas y templadas.

Las variedades sin reposo son muy activas durante el invierno, produciendo altos rendimientos aún entre noviembre y febrero (n.d.t.: fin de otoño-invierno en el Hemisferio Norte). En general, estas variedades no persisten bien en áreas frías. Dado que el crecimiento más lento de las plantas tiende a producir mayor calidad forrajera, las variedades con más reposo tienden a ofrecer una mayor calidad si se cortan en las mismas fechas que las sin reposo.

En líneas generales, si se define al rendimiento de forraje como el criterio de elección más importante, se recomienda utilizar el mayor valor de GRI (menos reposo) que fuera compatible con una adecuada persistencia en cada región. No obstante, si sacrificar rendimiento en favor de una mayor calidad es importante, entonces se debería elegir una variedad con más reposo invernal.

Resistencia a plagas y enfermedades
Uno de los caracteres más valiosos de las variedades de alfalfa es la caracterización de sus niveles de resistencia a enfermedades y plagas. Si, por ejemplo, en un campo hay problemas de nematode del tallo, se deben elegir variedades altamente resistentes a ese patógeno. Idéntica situación si se está en un área con problemas de pulgón azul u otras plagas. Por el contrario, algunas enfermedades son rara vez detectadas en algunas áreas (como por ejemplo verticilosis en las áreas desérticas), de manera que no deberían ser prioritarias como criterio de elección.

La alfalfa tiene un rango más amplio de resistencias a plagas y enfermedades que esencialmente cualquier otro cultivo; en consecuencia, los productores deberían aprovechar esta situación y elegir lo mejor para su situación particular.

A lo largo de los años, la UC Davis ha recomendado el uso de altos niveles de resistencia a muchos patógenos. La NAFA publica la caracterización del GRI y de los niveles de comportamiento sanitario de las 173 variedades que actualmente están en el mercado estadounidense (véase https://www.alfalfa.org/varietyLeaflet.php).

Aunque la resistencia a plagas y enfermedades es una estrategia importante para controlar la sanidad del cultivo, no es absoluta. La habilidad para resistir una plaga o enfermedad depende de la población de esa plaga o enfermedad y del ambiente, que puede favorecer a ese insecto o enfermedad en detrimento de la planta. De todos modos, la elección de altos niveles de resistencia es una muy buena decisión cuando se implementan estrategias de control integrado.

Calidad forrajera y persistencia
Si bien hay diferencias de calidad entre las variedades de alfalfa, la calidad se ve más fuertemente impactada por el manejo de los cortes. El GRI tiene una influencia importante en la calidad de las variedades que se manejan con el mismo esquema de utilización; como ya fuera dicho, a igual fecha de corte, las variedades con más reposo (menor GRI) tienden  ofrecer una mayor calidad que las sin reposo.

Recientemente, la empresa Alforex comenzó a comercializar un grupo de variedades denominado “HiGest” (n.d.t: derivado de “alta digestibiidad”), seleccionado por menor contenido de lignina y mayor calidad forrajera. Al momento, la UC Davis no ha probado extensamente este grupo de variedades, de manera que no podemos hacer mayores comentarios sobre ellas.(*)

La persistencia del cultivo también es afectada por la variedad. Los cultivares con más reposo tienden a tener mayor persistencia que los sin reposo.

El autor de este artículo, Dan Putnam, es Especialista en Forrajes de la UC Davis y miembro de la Asociación Californiana de Alfafa y Forrajes (California Alfalfa & Forage Association). Fuente: Portal http://www.westernfarmpress.com

Traducción del ingeniero Daniel Basigalup – Especial para TodoAlfalfa

(*) Nota del traductor: La empresa Forage Genetics también lanzó en los EE.UU. un grupo de variedades denominado “HarvXtra”, que reúne en una misma variedad dos productos de la ingeniería genética: RR (transgénesis) y baja lignina (silenciamiento de genes  involucrados en la síntesis de este compuesto).