Avanza la aprobación de una alfalfa transgénica en Argentina El Comité Asesor de Biotecnología del Senasa dio su aprobación a una nueva alfalfa transgénica. Evaluó en forma satisfactoria tres eventos, entre ellos una alfalfa tolerante a glifosato y con contenido reducido de lignina. Es un paso importante hacia su aprobación comercial.

Si bien aún restan las aprobaciones correspondientes de las direcciones de Mercados y de Biotecnología del Ministerio de Agroindustria de la Nación, que evaluarán su impacto comercial y agroecológico, respectivamente;  más el aval de la Secretaría de Agregado de Valor a cargo de Néstor Roulet, este comité asesor del Senasa ya dio el primer visto bueno a una nueva alfalfa tolerante a glifosato y con contenido reducido de lignina.

Este evento tecnológico fue presentado en el año 2016 por el Instituto de Agrobiotecnología de Rosario (INDEAR), la empresa de desarrollos creada por Bioceres y que trabaja conjuntamente con el Conicet, pero recién ahora obtuvo el primer visto bueno de una serie de aprobaciones institucionales que debe cumplir para poder ser sembrada y luego comercializada.

Fuentes de la firma Bioceres consultadas por TodoAlfalfa.com.ar destacaron su satisfacción por este avance:  “Somos optimistas de que el evento saldrá pronto al mercado; esperamos que antes de finalizar el año, aunque no depende de nosotros sino de los tiempos de evaluación pertinentes, pero esta aprobación del Comité Asesor de Biotecnología del Senasa ya es un paso muy importante”, destacaron.

La página web de la Subsecretaría de Mercados Agropecuarios de la Nación, entidad que aún debe dar su ok a la nueva tecnología, destaca efectivamente que entre los próximos eventos a evaluar se encuentra la denominada “Alfalfa MON 00179-5 x MON 00101-8 (INDEAR)”, presentada por Bioceres, caracterizada como “tolerante a glifosato y de reducido contenido de lignina”.

Información recolectada permite presumir que la característica principal que tendrá este nuevo evento genéticamente modificado será maximizar la calidad del cultivo al reducir la cantidad de lignina en la planta en comparación con la alfalfa convencional en la misma etapa de madurez.

Para los productores, esto significará que tienen la flexibilidad de producir forraje de alta calidad o retrasar la cosecha hasta más de una semana para maximizar el potencial de rendimiento, dependiendo de las necesidades meteorológicas u operativas, apoyada además en su característica particular frente al control de malezas.

Cabe destacar que en este primer paso de aprobación del evento, participaron de la evaluación representantes del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), la Asociación de Semilleros Argentinos (ASA) y la Dirección de Biotecnología del Ministerio de Agroindustria de la Nación.

Los especialistas de la Dirección de Calidad Agroalimentaria del Senasa expusieron los documentos y análisis presentados por el desarrollador de los eventos al Comité, que no encontró reparos de orden técnico, motivo por el cual se procedió a su aprobación.

“El equipo científico evalúa meticulosamente la información presentada por cada empresa para detectar si la transgénesis podría generar efectos inesperados en el metabolismo del cultivo o del producto. Para ello se siguen los principios y directrices establecidos por el Codex Alimentarius en la materia, así como los documentos consenso de la OCDE, entre ellos: estudios moleculares, la composición cualitativa y cuantitativa, toxicología de la nueva proteína, alergenicidad potencial y capacidad nutricional del alimento completo”, detalló el coordinador de Biotecnología y Productos Industrializados del Senasa, Julio Eliseix.

Es importante remarcar que en la Argentina, en los últimos 30 años, se han aprobado unos 70 eventos transgénicos –relacionados con soja, maíz y algodón– para mejorar los rindes o la calidad de la producción agrícola.

Los eventos que recibieron la aprobación por parte del Comité Asesor de Biotecnología del Senasa fueron tres: además de la nueva alfalfa, un cártamo con quimosina  y un maíz resistente a ciertos coleópteros y lepidópteros y tolerante a glifosato, sobre los cuales también se esperaría una pronta aprobación.

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