Manejo estival de pasturas: datos útiles para ganaderos Promediando diciembre de 2017, el ingeniero Gabriel Sevilla del Inta Concepción del Uruguay brinda algunos conceptos claves de manejo que pueden ser de utilidad para mantener las pasturas productivas y de calidad.

“Si afrontamos con éxito esta etapa climáticamente crítica, estaremos en condiciones más favorables para poder planificar mejor el año 2018”, enfatiza el ing. Gabriel Sevilla, del área de producción animal del INTA Concepción del Uruguay y especialista en forrajes, en una entrevista realizada por la experimental entreriana.

Con las condiciones climáticas actuales, ¿Cuáles serían los consejos de acuerdo a los estadíos de los que tienen praderas implantadas, campo natural, ganadería y que tienen que prever y cuidar la parte forrajera?

Gabriel Sevilla: La idea es que estamos en una época, el verano, donde lo que podemos hacer es actuar sobre el manejo de las pasturas o de los verdeos de verano para que los animales tengan una dieta de calidad. Ya pasamos la primavera, la época de siembra de lo que serían verdeos de verano y todavía no llegamos al otoño que sería la época de pasturas perenes o verdeos de invierno, entonces la cuestión actualmente tiene que ver con una lluvia, habiendo agua en el suelo, las condiciones son óptimas de temperatura para que los forrajes crezcan. El problema principal es que con bastante temperatura el crecimiento es agresivo y lo que se pierde rápidamente es la calidad. Las medidas que deberíamos tomar deben ser apuntadas que los animales tengan una dieta de calidad, fundamentalmente lo que más se va a perder es proteína. Para conseguir eso es necesario, primero evitar que las pasturas perenes, tanto las tropicales como subtropicales como la alfalfa, se pongan viejas, leñosas, que bajen su calidad; entonces las pastoreamos antes o si tenemos demasiada oferta cerramos una parte para hacer reservas, y en el caso de los verdeos de verano por ahí es lo más explosivo del crecimiento. Es frecuente ver en el campo que no calculamos la cantidad a sembrar y sembramos de más y los animales nos encuentran detrás de las cañas, entonces allí tengamos cuidado porque a lo mejor les estamos dando cantidad grande pero calidad mala. En esos casos lo que deberíamos hacer sería una carga que nos evite que el pasto crezca y si la carga no es suficiente hacer reservas, o bien utilizar animales de cabeza y cola, animales de mayor requerimiento al principio y los de menor requerimiento después.

La posibilidad de nutrir los pastos
“Si tenemos la posibilidad de fertilizar y a lo mejor queremos tener más producción de forraje, siempre que tengamos las cabezas que lo van a comer, estamos en condiciones para una pastura de crecimiento en esta época como podría ser sorgo, un verdeo de verano o una tropical, una pastura estival y podríamos aplicar nitrógeno”, dice Sevilla y agrega: “Siempre tengamos en cuenta que cuando hablamos de una gramínea si queremos tener respuesta al nitrógeno antes tenemos que tener resuelta la disponibilidad de fósforo, no vamos a tener respuesta de nitrógeno si el fósforo es limitante. En estos casos tenemos que hablar a través de análisis de cantidades mínimas de 12 ppm de fosforo en el perfil”.