La configuración y elección de la sembradora, clave para la implantación Afirman que lograr una buena implantación de la pastura conducirá al 70% del éxito de la producción del forraje. Además de la asemilla y las condiciones del lote a destinar, la sembradora a utilizar es una de las principales aristas para lograr este objetivo.

Un reporte elaborado por el Ing. Agr. Hernán Ferrari, del Grupo de Mecanización Agrícola de la EEA Concepción del Uruguay, afirma que la configuración y elección de la sembradora es uno de los elementos claves para la implantación. La mayoría de las sembradoras del mercado tiene distancias entre abresurcos no menor a los 17,5 cm  lo  que  resulta  excesivo  para  la  siembra  de  praderas,  dando  muchas posibilidades  para  la presencia  de  malezas  y  un  aumento  de  competencia  entre  plantas.

A  su  vez,  destaca el profesional del INTA, se  debe  tener presente que las gramíneas requieren profundidad es de entre los 2 a 2,5 cm y deben ser tapadas. En  cambio,  las  leguminosas  no  deberían  ubicarse  a profundidades  superiores  a  1,5  cm,  es  más, muchas  de  ellas  como  el  trébol  blanco  y  el lotus  germinaran  sin  problemas  aunque  no  sean tapadas.

Dentro de las formas o configuraciones de siembra, remarca:
A) Gramíneas y leguminosas mezcladas, con la misma bajada hacia el abresurco.
B) Gramíneas en el surco y las leguminosas al voleo, realizándose el tapado de la leguminosa mediante el uso de alguna rastra liviana.
C) Leguminosas y gramíneas en surcos diferentes.
D) Doble siembra, gramíneas y leguminosas en dos pasadas de sembradora.

Pasos para la configuración de la sembradora, descriptos por Ferrari:

Dosificadores
Los  dosificadores  para  gramíneas  son  los  equipados  en  las  sembradoras  de  grano  fino pudiendo ser de roldana, de rodillo acanalado recto o de rodillo acanalado helicoidal.  Los de roldana son los más suaves  en cuanto al trato de  las semillas pero  presentan como inconveniente una tendencia mayor,  según  la  especie,  a  presentar  dificultades  en  el llenado  de  la  roldana  por  buscar  a encasillarse.  Para  lograr  una  dosificación  precisa,  sin encasillamiento,  se  debe  procurar  que  las estrías  internas  de  la  roldana  se  encuentren  en  perfecto  estado  (no  redondeadas),  lo  cual permitirá  un  acarreo  continuo  y  fluido  del material.  A  su  vez,  si  el  dosificador  se  compone  de lengüeta de  dosificación en su descarga, controlar que  ésta se encuentre  completamente  abierta ya que de lo contrario generará obstrucción en el paso con el consecuente atoramiento.

Los rodillos acanalados rectos son algo agresivos para la siembra de gramíneas pudiendo generar hasta  un  7%  de  semillas  dañadas.  Por  lo  que  su  comportamiento  se  ve favorecido  en  la dosificación de semillas pequeñas. Son los usados por la mayoría de las máquinas en la siembra de leguminosas en el llamado cajón alfalfero.

Los  rodillos  acanalados  helicoidales  son  los  que  tiene  mejor  comportamiento  para  esta situación presentado fácil regulación de densidad sin problemas de atoramiento y con menor agresividad en el trato con la semilla.

Ruedas de Mandos
Se debe procurar que las ruedas de mando posean tacos y control de carga. Estos dos puntos son fundamentales  para  evitar  el  patinamiento,  el  cual  siempre  debería  ser  menor  al  5%  para disminuir las variaciones en la densidad de siembra en las diferentes condiciones del suelo dentro del  mismo  lote.  En el  caso  de  presentar ruedas  con tacos  angulados,  procurar que  la  posición  de los mismos sea en sentido contrario a la posición de  los tacos de las ruedas del tractor. Debido a que  ésta  presenta  un  patinamiento  negativo,  al  colocarla de  manera  invertida  obtendremos  una mayor adherencia al suelo, con menor patinamiento y, por ende, con menores variaciones en la dosificación de semillas.

Tubos de bajada
Los más reconocidos son los tubos telescópicos y las mangueras corrugadas. Estas últimas son las más utilizadas, presentan un costo menor que los telescópicos pero hay que tener mucho cuidado a la hora de su elección. Las mismas deben ser corrugadas por fuera, para dar flexibilidad, pero por dentro esos pliegues no deben percibirse. De lo contrario, ante pequeños ángulos de flexión de la manguera corrugada, las semillas se trancaran en dichos pliegues provocando el atoramiento del circuito de descarga o, en el mejor de los casos, provocando una distribución de siembra desuniforme (a borbotones). Las mangueras corrugadas ideales son aquellas que por dentro presentan los pliegues protegidos llamadas de “pollera” o de pliegues chatos.

Su vida útil estará condicionada por el estado de las polleras internas procurando que siempre estén en contacto la pollera superior con la inferior.

Para mejorar la descarga de las semillas de pasturas en mangueras corrugadas, existe una técnica muy práctica y con resultados muy eficientes. Se debe colocar por dentro de las bajadas una manguerita de sonda (o goma de gomera) la cual será tensada y atada del extremo inferior del dosificador y del extremo superior del caño de bajada. El uso de este aditamento, por dentro de las mangueras corrugadas, impedirá que se formen ángulos agudos y mejorará notablemente el descenso de las semillas.

El tubo telescópico es más costoso pero, contrariamente al anterior, no presenta ningún pliegue, por lo tanto la semilla no se tranca en su recorrido. Se debe procurar que sea de buena calidad, por ejemplo teflonados, para evitar que se dañen ante una flexión brusca del tren de siembra.

Tren de siembra
Es preferible utilizar cuchillas rastrojeras que produzcan una buena microlabranza de manera que faciliten el trabajo de los abresurcos y ruedas tapadoras. Su elección dependerá de las condiciones y tipos de suelo en donde se requiera trabajar. Como regla general, se podría recomendar, para el 70% de los casos, las cuchillas de ondulaciones tangenciales tipo turbo o siembra directa. Si la sembradora a adquirir pretende ser usada en distintas partes del país, situación usual en contratistas, se deberá pensar en optar por cuchillas rizadas (rippled o bubble). Dichas cuchillas permiten trabajar en suelos más pesados y con un mayor contenido de humedad subsuperficial, condiciones en las que las cuchillas de ondulaciones tangenciales se empastarían.

Es importante lograr una buena microlabranza superficial del suelo con las cuchillas astrojeras.

Esta microlabranza permitirá cortar la capilaridad ascendente de la humedad del suelo dándole a las semillas mejor captación de humedad (mayor agua útil) y una emergencia más acelerada y  uniforme.

Por lo tanto las cuchillas a seleccionar deberán ser de pocas ondulaciones, así se obtendrá un mejor corte del rastrojo, un mejor trabajo de los abresurcos (menor desgaste y mejor uniformidad de siembra) y una mayor microlabranza.

Por otro lado, controlar que la cuchilla rastrojera nunca trabaje a más de 1 cm por debajo de la profundidad de siembra. Caso contrario se estará cortando la capilaridad muy por debajo de las semillas e impedirá su contacto inmediato con la humedad del suelo. Además, se generará grandes variaciones en la profundidad de siembra con la consecuente caída en el número de plantas logradas y desuniformidad en la emergencia. Tener en cuenta que la cuchilla no debería nunca ser usada para descompactar el suelo. Si ese problema existe deberá ser solucionado mediante el uso de técnicas apropiadas.

El abresurco de bidiscos encontrados o descentrados es preferible antes que el monodisco ya que proporciona un mejor control de profundidad situación clave para estas especies. El monodisco, si bien es más versátil, dependiendo del estado y tipo de suelo provoca desgarros en una de las paredes del surco lo que impide lograr una uniforme profundidad de siembra. Con el mismo fin las ruedas limitadoras de profundidad doble son más eficientes que las simples.

El control de carga es otro de los elementos a tener en cuenta, generalmente se utilizan las sembradoras con los resortes al máximo para favorecer la penetración. Se deben graduar a la presión necesaria para que penetren y no más, en este sentido, las sembradoras equipadas con control de carga de precisión presentan ventajas sustanciales.

De los dos tipos de sistemas de contactado de semilla, más conocidos, que existen en el mercado las ruedas y las “colitas de castor” o “lengüetas”. En la siembra de pastura primaveral, es recomendable que el elemento contactador sea una rueda ya que la condición de trabajo, durante este período presenta, en la mayoría de los casos, un suelo superficial con baja humedad, condición en donde la rueda tiene el mejor comportamiento. En cambio, en la siembra otoñal, el órgano que mejor se adapta es la colita de castor debido a que, contrariamente a la anterior, presenta mejor comportamiento ante situaciones de suelo con mayor humedad. Además, se deberá contar con un sistema de regulación de carga sencilla para aumentar o disminuir los niveles de presión de contactado.

La elección de las ruedas tapadoras dependerá del tipo y estado de suelo. Como ideal las mono ruedas de banda ancha son las que realizan el mejor trabajo siempre y cuando haya suelo suelto, caso contrario se deberá elegir las doble ruedas en “V”.

Se debe procurar que el material que compone a las ruedas tapadoras, en su periferia, sea de baja adherencia (acero inoxidable, teflón, entre otros) para evitar atoraduras cuando se trabaje con elevada humedad en el suelo. Además, es importante que las mismas cuenten con las características de: regulación del ángulo de trabajo y de nivel de carga. La primera característica, es de gran importancia para modificar el nivel de lomo, tratando que éste sea de poca altura debido a la baja energía germinativa de las semillas. En el período de siembra primaveral, como la parte superficial del suelo se encuentra más seca que la subsuperficial, es recomendable que las ruedas tapadoras cuenten con discos escotados para ayudar y mejorar la remoción del suelo. Estos deben estar adosados en la parte externa de las tapadoras. De esta forma, se ayudará a cortar la capilaridad del suelo evitando que la humedad se evapore e impedirá que la semilla se mueva o se descalce del fondo del surco, situación fundamental para lograr una emergencia uniforme.