Los rollos seguirán ocupando un papel central en la oferta alfalfera argentina “La demanda de rotoenfardadoras con buena capacidad y calidad de trabajo seguirá estable y en crecimiento”, asegura Gastón Urrets Zavalia, especialista en maquinarias del INTA Manfredi, apoyado en los números de ventas arrojados durante el último año y las tendencias de alimentación en la producción ganadera.

Rotoenfardadoras en acción

De acuerdo con Gastón Urrets –especialista en maquinarias del INTA Manfredi–, “los precios traccionan y alientan la actividad y la adopción de tecnología en sectores como la recría, en donde se hace fundamental contar con oferta de forraje estable en calidad y cantidad con altos niveles de proteína y fibra digestible), a lo largo del tiempo”.

En este sentido, el especialista no dudó en asegurar que, por consiguiente, “la demanda de rotoenfardadoras con buena capacidad y calidad de trabajo seguirá estable y en crecimiento, aún en zonas donde no se cultiva alfalfa, como las del norte del país”.

“El repunte de las ventas en 2017 en más de un 35 % en rotoenfardadoras indican que los rollos seguirán ocupando un papel central, dado el menor costo de estos equipos, la facilidad de manejo y la disponibilidad de equipamiento complementario para el transporte, almacenamiento y suministro de los rollos”, sentenció Urrets.

Un indicador que apoya esta teoría es el mercado de mixer verticales o procesadores de fibra en forma de rollos, el cual se mantuvo con un promedio de 1.200 unidades a lo largo de los últimos años, con 23 modelos de estas características presentes en el mercado.

Las megaenfardadoras y las rotoenfardadoras no compiten entre sí, ya que ocupan distintos nichos del mercado de henificación, principalmente por diferentes costos de adquisición y capacidades de trabajo. “Las primeras están destinadas a un mercado más industrial o de venta de insumo, mientras que las segundas están destinadas a productores o contratistas más locales”, especificó Sánchez.

Nuestro país dispone de un parque activo de 195 megaenfardadoras, de las cuales 170 unidades trabajan sobre cultivo de alfalfa y henifican 900 mil toneladas al año en forma de megafardo, cifra que equivale al 18 % de la producción total de heno.

En cuanto al mercado de equipos de henificación, Sánchez aseguró que “la adopción de este tipo de tecnologías en los sistemas de confección de heno en la Argentina siempre estuvo limitada por la poca cultura en la obtención de calidad que se tiene”.

De acuerdo con el especialista, la Argentina es un actor relativamente nuevo y, aún marginal, en el mercado internacional de heno. “Sin embargo, se ve un comportamiento muy dinámico, con una expansión de las exportaciones en pocos años”, aclaró.

Por su parte, el técnico de Manfredi aseguró que “la Argentina es uno de los países de menor venta de cortadoras a discos con acondicionador en la región en relación a la cantidad de rotoenfardadoras y al stock ganadero nacional”.