¿Cómo hago para rehacer mi oferta forrajera? Ante situaciones climáticas adversas padecidas en gran parte del sector ganadero, con pérdidas de pasturas por la sequía de primavera verano y el exceso de lluvias del otoño, la mayoría de los planteos han entrado en crisis forrajera.

En este momento que muchos no han podido cumplir con su Plan de siembras de verdeos y pasturas o se quedaron más cortos de pasto de lo que tenían pensado las preguntas que nos hacemos son ¿Estamos a tiempo de sembrar pasturas? ¿si es así que nos conviene sembrar y hasta cuando lo podemos hacer?

Teniendo siempre en cuenta que los atrasos en la fecha de siembra nos afecta el inicio del crecimiento y los días al primer pastoreo, creemos que la decisión debe tomarse teniendo en cuenta los siguientes parámetros:

Sembrar ahora pensando en la rotación
Teniendo en cuenta cómo articular la siembra actual con las necesidades de recomponer la rotación para los próximos años, buscando encadenar lo mejor posible la secuencia de verdeos y praderas para minimizar gastos y el impacto de la crisis en la productividad. Si bien hoy lo urgente es cómo hacer pasto, el tema de cómo y dónde vamos a hacer las reservas en la primavera y verano próximo, o las praderas del próximo otoño no debe quedar de lado a la hora de decidir la siembra. No necesariamente el lugar más adecuado para reinstalar una pradera que se perdió, es sembrarla en el mismo potrero en dónde estaba. Teniendo en cuenta esto y dependiendo de que el clima comience a normalizarse hay que planificar la rotación considerando nuestro objetivo final que de normalizar la producción de pasto.

Criterios a manejar para decidir que sembrar
Un punto de partida conveniente es analizar los lotes disponibles en el campo de acuerdo a su situación actual, decidiendo a partir de eso el cultivo a implantar replanteando lo que seguramente ya teníamos previsto de antemano y reasignando los lotes buscando ser eficientes en los recursos, las situaciones más probables que vamos a encontrar son:

A) Pasturas degradadas anticipadamente pero limpios de malezas con pérdida de especies productivas: lo ideal sería usarlos para sembrar una pastura de rotación corta, que nos van a producir pasto de calidad y buen volumen a partir de fin de invierno y prolongar la vida de las pastura por 2 años más. Las especies recomendadas para estas pasturas son dependiendo la zona y el tipo de suelo que se adaptan muy bien a inter siembras son Festulolium, raigrás italiano y Cebadilla criolla como gramíneas y trébol rojo, lotus corniculatus y tenuis en las leguminosas. Las especies como Festuca y Pasto ovillo tienen una lenta implantación inicial y no compiten con las plantas ya establecidas de la pastura que queremos conservar.

B) Lotes de pasturas degradadas muy enmalezados: en este caso el mejor destino seria hacer un cultivo anual de invierno pensando en hacer reservas (silo o rollos) fin de octubre/noviembre y sembrar después del corte un sorgo forrajero temprano. Con esta rotación favorecemos el control de las malezas y nos permite si lo manejamos bien sembrar en otoño próximo una nueva pastura en buenas condiciones. Como cultivo de invierno según la zona se puede usar Raigrás tetraploide, Raigrás italiano, Cebada, trigo ciclo largo o triticale sembrados con mayor densidad que la siembra de otoño y teniendo en cuenta que no nos van a dar pasto en invierno pero si probablemente algún pastoreo si lo conseguimos implantar en mayo y luego hay que cerrarlos y fertilizarlos para maximizar su producción en primavera para hacer reservas.

C) Lotes en barbecho destinados a siembra de pasturas que aún no se pudieron implantar: Estos lotes según la zona donde nos encontremos lo recomendable es seguir con la implantación de la pastura repensando la mezcla teniendo en cuenta que hay especies más susceptibles a las heladas (alfalfa, lotus, trébol alejandrino), que su velocidad de implantación va a ser menor por las bajas temperaturas y el control de malezas va a ser menos eficiente, por lo que hay que ajustar muy bien los controles de malezas pre siembra para que la pastura arranque sin competencia inicial y subir un poco las densidades de siembra previendo que vamos a tener un menor % de logros.

D) Lotes destinados a siembras de pasturas que aún no se cosecho el cultivo anterior: En muchas zonas aún no se pudo cosechar los lotes que van a pastura, en este caso en lo posible hay que tratar de romper lo menos posible el suelo en el momento de la cosecha y evaluar una vez terminada la misma si nos conviene hacer la pastura bajo un cultivo agrícola de invierno o dejarla para una siembra de fin de invierno (fin de agosto/principios de septiembre). Estas opciones, aunque no son las ideales si se realizan replanteándose las especies a sembrar y con buen manejo de los controles de malezas y fertilización se pueden lograr implantar buenas pasturas que nos van a permitir recomponer nuestro planteo forrajera después de la crisis generada por los inconvenientes climáticos.

Consideraciones finales
Los sistemas pastoriles se han enfrentado a cambios en las condiciones ambientales, los otoños de los últimos años han sido muy difíciles y para sobrellevar esta contingencia es importante extremar las medidas de manejo, que resultan muy importantes cuando las cosas se complican:

  1. La principal es la fecha de siembra: A medida que nos alejamos de las fechas óptimas se va perdiendo rendimiento, y eso hay que tomarlo en cuenta pues tiene que cubrirse con otro tipo de alimentos.
  2. La calidad de semilla es otro factor que siempre nos va a dar un seguro frente a situaciones adversas, por lo que se recomienda realizar los análisis de calidad y comprar semilla certificada.
  3. La fertilización es una herramienta que permite corregir algo aunque no puede recuperar la producción invernal que se pierde por atrasos en la siembra.
  4. El manejo de los barbechos y el control de malezas ayudan mucho en situaciones en las que hay que sembrar tarde.
  5. El manejo del pastoreo es una variable que se debe ir ajustando en función del desarrollo de las pasturas, hay que tener en cuenta que en siembras tardías se puede dar un escaso desarrollo radicular y el arrancado de plantas en el pastoreo puede ser importante.

El manejo de las pasturas deber ser dinámico y estar sujeto a la mirada constante del productor apoyándose en las investigaciones y asesoramiento técnico de los profesionales de su confianza.

Informe elaborado por el departamento técnico de Semillas Picasso