Desde hace tiempo venimos manifestando que la producción de alfalfa es un negocio al que debemos prestarle atención. Producir eficientemente nos deja márgenes interesantes para obtener ganancias positivas, más aún cuando los comodities no ofrecen buenos precios en Chicago.
El 13 de enero publicamos una noticia que se titulaba: Los rollos aportan un “plus” al margen de ganancias, allí se explicaba que la producción de rollos de pastura de alfalfa con gramíneas (objetivo principal pastoreo con rodeo de cría bovina) da sus frutos.
La zona Oeste de Buenos Aires pasa por tercer año consecutivo entre sequía y mala distribución de las lluvias. Los cultivos agrícolas han sufrido mucho esa faltante de precipitaciones en momentos críticos, como también los lotes de forrajeras, y muchos casos extremos donde se han perdido por completo, ambas producciones.
Se conocen los atributos de la calidad forrajera de una alfalfa, pero pocas veces vemos márgenes que demuestren el beneficio económico que aporta a la empresa ganadera.
Como producción anual está el lote en 20 rollos/ha, en 4 cortes, le estaría faltando uno más si las condiciones son normales de clima, a esta altura y con esos números, el margen es muy pero muy bueno, sin dejar de recordar que el objetivo de la pastura (alfalfa con gramíneas) era pastoreo, con ocurrencia en algunos meses de buenas precipitaciones, nos modificaron la idea principal, por eso dijimos en nota anterior, y ahora, “no está nada mal”.

El productor explicó que: “tomando una inversión inicial (amortizable en 4 años), de 501.406 $/ha como costo de implantación, ósea 125.352 $/ha/año, más la aplicación de los herbicidas post-emergentes, más los fitosanitarios, más el arrendamiento del campo ganadero (70 kg/ha), el gasto directo es de 325.620 $/ha, para el 3° año de la pastura en cuestión”. Ver gráfico 1.

Los precios de los rollos de alfalfa pura se comercializan en zona entre $ 70.000 y $ 90.000 c/u dependiendo de su calidad. Pero en este ejemplo la venta se realizó en 60.000 $/rollo ya que la idea es venderlos, no acumular, y generar ingresos a la empresa para seguir invirtiendo. Entonces, si a la venta de rollos de 1.176.000 $/ha, le descontamos la confección 529.200 $/ha, y los gastos directos de 325.620 $/ha, resulta margen de 321.180 $/ha, antes de impuestos.

Puntos a tener en cuenta
Explica también el productor que es importante elegir el cultivar (ó tipo de pastura según ambiente), paquete tecnológico (incluye el antecesor ideal, un buen control de malezas y fertilización), además de contar con prestadores de servicios en la zona para la confección, y lograr una cadena para la venta acorde a la producción obtenida.
El clima ha sido un gran problema para la producción agropecuaria en general estos últimos años. Que decir de las políticas agropecuarias, tan deficientes y fuera de contexto, para nada en línea con el sector que genera 6 de cada 10 dólares de exportaciones, y 1 de cada 5 puestos de trabajo (fuente FADA), pero el productor sigue invirtiendo y generando movimiento en el interior del país, nuestros pueblos y sus comercios lo necesitan, para citado caso participan el vendedor de insumos, los prestadores de servicios (sembrador, aplicador, corte y confección), y el flete para la entrega. No es un slogan, es una realidad, “el campo es mucho más que campo”.
Escribe: Dante Garciandía. Comerciante y productor agropecuario, Carlos Tejedor.