En el corazón productivo del sudeste cordobes, la empresa Mainero fabrica desde hace décadas diveras maquinarias para el sector agropecuario. Entre las propuestas, cuenta con una completa linea para el sector forrajero.
En el recorrido que realizamos por ExpoAlfa, visitamos el stand que la empresa cordobesa montó en la muestra y dialogamos con Marcos Formica, gerente de investigación y desarrollo quien contó cada uno de los productos disponibles.
En lo que respecta a rastrillos, se podía ver en el espacio “el más grande que tenemos” se trata del modelo 4980 en sus dos versiones con 16 y 18 ruedas. Permite trabajan en un ancho que va de 9,40 a 11.20 metros. Esta propuesta cuenta con la posibilidad de mover hileras impares “que siempre es un problema en los de entrega central”.
De la familia de cortadoras, estaba visible el model 6042. Se trata de una maquina cortadora hileradora y desmalezadora con un ancho de trabajo de 4,2 metros. Lo que destacaba a este producto es el “repicado” ya que tiene dos cuchillas por rotor (cuenta con 4 rotores) y dos impulsores que elevan el pasto cuando lo corta para que el rotor no lo vuelva a picar.
“Eso permite que haya menos consumo, que mejore la potencia y la maquina trabaje a mayor velocidad. Logramos calidad de corte y velocidad de avance”, aseguró Formica.
Los modelos de segadoras 6071 y 6061, la primera de tiro central con acondicionador de rodillos, tiro central y un ancho de trabajo de 3,5 metros; en tanto que la otra es de tiro lateral, también con acondiconadora y un ancho de corte de 3 metros.
Y una segadora más pequeña es la 6020 con un ancho de trabajo de dos metros, montada en tres puntos con barra de disco de platillos. “Un producto para mercados mas regionales”, apuntó el entrevistado que agregó: “brinda versatilidad para trabajar en zonas de riego”.
En cuanto a rotoenfardadoras, la empresa cuenta con 6 modelos con o sin cúter. Destacandose el modelo 5888 automatica que “es una presentación relativamente nueva en el mercado”.
Este producto tiene la particularidad de un reductor “super extendido” que se “alarga casi 40 centímetros de cada lado de la cámara para lograr una mejor alimentación”. Además tiene “un sistema de cámara de compactación renovado, con mayor capacidad de prensa que nos permite alimentar mejor a la maquina, compactar mejor y expulsar el rollo de manera automatica”.
Dentro de la linea con cúter, Formica explicó que la renovación del convenio con la empresa italiana Maggio les permitió presentar los modelos 5833 y 5834, dos maquinas de 1,2 metros de ancho que se pueden extender a 1,6 y 1,8 de ancho máximo respectivamente.
En esta maquinaria “se renovaron algunas cosas que son muy importantes”, indicó y agregó: “tiene piso rebatible, que permite desatorar la maquina”. Cabe destacar que “la tarea de picado es una tarea exigida” cuando se atora “se rebate desde la cabina del tractor sin necesidad de bajarse del tractor y tener que hacerlo manualmente”.
Remarcó que toda la linea de productos de Mainero “está renovada” desde rastrillos hasta maquinas de corte y confección. “La máquina más antigua es una rotoenfardadora que tiene cinco años de vida. El resto, es todo nuevo apuntando a la necesidad del mercado”, sostuvo.
Eficiencia, pasar de minutos a segundos
Formica fue claro, “vamos ajustando el producto a la necesidad del productor”. Y hoy los costos y los tiempos obligan a ser eficaces por lo que las empresas tiene que meter en el mismo espacio la mayor cantidad de kilos posibles.
“Hay que lograr mayor densidad, tasa de alimentación, en el mismo o menor espacio, parece un antagonismo, pero hay que lograrlo”, indicó el referente de la empresa cordobesa. «Apuntamos a eso, a lograr cada vez mayor productividad”, referenció y sumó: «la tecnología tiene como eje al productor, debemos tener en cuenta que hace 20 años un rollo se hacía en cuatro o cinco minutos”.
“En la actualidad una cámara se llena en segundos y en poco más tenes un rollo de 900 kilos”, Marcos Formica.
El mercado de la “roto” a pleno
Para el gerente de investigación y desarrollo de Mainero, el rubro que más se desarrollo en el último tiempo es el de la rotoenfardadora. “Por eso llegó mas capacidad y calidad de trabajo”, aseguró.
“Hoy hay un mercado grande de heno y la calidad jueag un papel importante, porque se venden rollos con analisis de laboratorio cuyo comprador obliga a determinar calidad, proteina”, apuntó.
Mainero tiene una alta demanda en rotoenfardadoras y rastrillos de alta capacidad, resaltó. “Algo que hasta hace poco era lo menos importante (por el rastrillo) hoy paso a tener una relevancia trascendental porque se necesita una hilera bien formada y con alta densidad”.