Por Eloy Eduardo SALADO , Guillermo Sebastian CAVALLERO – INTA Rafaela
La vaca en ordeñe requiere, en una dieta balanceada, aproximadamente un 17% de proteína, y actualmente, la mayoría de los tambos, están en apenas en un 10 o 12%.
Fuentes, costos y aportes
La proteína puede provenir de fuentes vegetales (expellers de soja, algodón, etc.) y hay una fuente de nitrógeno no proteico (NNP) que es la urea, que el productor conoce, aunque normalmente no es muy utilizada porque requiere un cuidado especial en las dosis y administración ya que su rápida hidrólisis y conversión a amoníaco en rumen generan riesgos de intoxicación.
Sin embargo, en el contexto actual tiene varios beneficios interesantes:
– Provee Nitrógeno: 100 g de urea equivalen aproximadamente a 287 g de proteína.
– Su precio es conveniente: $5,5/kg (la quinta parte que otras fuentes de proteína como el expeller de soja). Interesante económicamente por el recupero que implica.
– Permite ir incrementando la producción de a poco, balanceando correctamente la dieta, hasta disponer de los verdeos.
Cuidados
Requiere imprescindiblemente del asesor para planificar su suministro. La urea puede reemplazar en parte a la proteína verdadera de una ración siempre y cuando se respeten las siguientes recomendaciones:
– No superar el 1% de urea en la materia seca de una dieta (pero para llegar a este nivel es necesario un acostumbramiento previo).
– Suministrar hasta 1/3 del nitrógeno de la dieta como nitrógeno ureico. Los 2/3 restantes del nitrógeno requerido deben suministrarse como proteína verdadera.
La microflora ruminal puede utilizar la urea para la síntesis de proteína, siempre que la degradación de la urea esté acompañada de carbohidratos rápidamente fermentescibles en rumen. Esto es, la urea se utiliza mejor cuando en la ración se incluyen granos de cereales que aportan almidón.
Recordando los Litros libres de Alimentación (LLA)
Es lo que se lleva la alimentación (el rubro más caro del tambo) de la liquidación de la leche. Si puede abaratar algún ingrediente y eficientizar su uso, la incidencia en el resultado es grande. En este contexto, más importante que nunca.
Los costos de alimentación no deben exceder el 40% del cheque.
Hay alternativas para balancear las dietas, se trata de buscar el mejor modo de ponerlas en juego en cada situación.